Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico de España.
La Real Fábrica de Tabacos de Sevilla (España) es un
edificio construido en piedra durante el siglo XVIII como sede de la primera
fábrica de tabacos establecida en Europa. Constituye una de las más espléndidas
representaciones de la arquitectura industrial del Antiguo Régimen. Desde
mediados del siglo XX alberga la sede del rectorado de la Universidad de
Sevilla.
Como elementos más singulares del edificio deben destacarse
la portada principal coronada por la monumental estatua de Clío, musa de la
historia y de la poesía heroica.
En España sólo el monasterio de El Escorial, supera su
tamaño.
El recinto se encuentra rodeado en tres de sus lados por un
foso que lo aísla del exterior.
Un tercio del espacio total se reservaba a funciones
burocráticas, administrativas y a la vivienda de los principales funcionarios:
el ubicado en la fachada principal. El resto se dedicaba a las funciones de
elaboración del tabaco, y así en sus plantas se distribuían molinos, prensa,
almacenes y salas de manufactura, quedando los secaderos en las superficies de
sus terrazas.
Los molinos y prensas, movidos por tracción animal, estaban
en la planta baja, donde asombra el inmenso grosor de sus muros, justificado
por la necesidad de mantener en el interior un determinado grado de humedad,
proporcionado por canales subterráneos, la mayor parte de ellos naturales, y
que luego se distribuían por corrientes de aire estratégicamente dispuestas a
través de corredores.
Al exterior, sus cuatro largas fachadas tienen un ritmo
arquitectónico claramente horizontal. Se articulan a base de pilastras entre
las que se sitúan amplios ventanales cuya única decoración es el sobrio frontón
triangular en los del segundo cuerpo. Tras la ligera línea de friso se levanta
una balaustrada coronada por pináculos y florones que poco alivian la
horizontalidad del conjunto; sólo las portadas que se abren al frente de cada
uno de sus lados rompen esa monotonía, pero tres de ellas son modernas,
labradas hacia el año 1955, cuando el edificio se convierte en sede de la
Universidad de Sevilla.
La fachada principal muestra en su virtuosismo escultórico y
en su espectacularidad las características propias del neoclásico. La realiza
Cayetano da Costa, levantándola en dos cuerpos de altura y rematándola con un
frontón triangular partido que aloja en su tímpano un aparatoso escudo real.
Ambos cuerpos se elevan con columnas pareadas que se separan de la fachada para
dar paso a un solemne balcón central, en cuyo dintel figura la inscripción que
señala la terminación del edificio, 1757, reinando el monarca Fernando VI.
Y hasta aquí nuestra visita a la Fábrica y nuestra ruta
neoclásica.
Espero que les haya gustado y que estén contentos con esta
experiencia que nos abre y nos enseña más sobre España.




